¿Sabías que una reproducción musical o uso de instrumentos musicales puede influir en nuestro estado de ánimo, nuestras sensaciones, sentimientos y salud? Hay muchos estudios que certifican que la música nos ayuda a conectar con nosotros, nos ayuda a aumentar nuestra autoestima, inclusive puede ayudarnos físicamente a aliviar síntomas de enfermedades físicas. De acuerdo a Mara Guzmán, psicóloga y musicoterapeuta, la musicoterapia es el uso de la música y /o sus elementos musicales (sonido,ritmo,melodía armonía) y fue creado para facilitar y promover la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión, la organización así como procesos físicos, emocionales, sociales y cognitivos.

El poder de la música durante las etapas de la vida
A lo largo de la historia mundial la música ha evolucionado. Y es que es un fenómeno artístico, social y estético que cada cultura ha creado o se ha apropiado para contar historias o simplemente expresar sensaciones, emociones, entre otras cosas más. De acuerdo a Del Olmo (2009), la fonación, refiriéndose cuando hay un ligero gemido por algún requerimiento que deseen cambian de acuerdo a la urgencia del mismo, de este modo, en forma de casaca de tono musical, comunican y expresan sus tempranas necesidades. Al mismo tiempo, la atención y observación temprana de diferentes tipos de instrumentos musicales detectan algún desajuste fisiológico o psicológico que el bebé pueda tener.
De acuerdo a Poch (2009), En EEUU, esta terapia es una de las profesiones del futuro, ya que responde a una crisis emocional existente en la sociedad y sobre todo en niños y adolescentes. La misma autora realizó diferentes tipos de experimentos con la música y los niños en un ambiente como lo es el aula escolar, tuvo resultados positivos como por ejemplo, alegría, buena disposición, cambio de actitud al momento de escuchar la música que les puso. En general hacen que los niños tengan mejores relaciones interpersonales y puedan aliviar síntomas y superar conflictos o situaciones ligadas a la separación de sus padres, entre otras cosas más.

La etapa de la adolescencia también es otro ciclo en el cual la música tiene una importancia significativa, según, Mora y Perez (2017), mediante su proceso de terapia que consistia en el modelo de Norfdoff-Robbins, en donde se utiliza la improvisación musical mediante la voz o instrumentos musicales con el fin de expresarse libremente. Los resultados, arrojaron que los talleres realizados ayudaron a reducir la ansiedad y estrés, mejorando la autoestima y autoimagen, para estos resultados se utilizaron indicadores especiales como la Escala de Ansiedad Social para Adolescentes (SAS-A), la Escala de Ansiedad y Depresión Goldberg (GADS), la Escala de Autoestima de Rosenberg (RSES).

En cuanto a la etapa adulta temprana, conforme a Gordoa et al (2022), el soporte que brinda la música tiene un efecto acompañante y transformativo, afecta positivamente a nivel espiritual, social, física y tiene una relación muy cercana a nuestra vida cotidiana, aportando contención emocional, emotividad, refuerzo de la identidad, relajación y distracción de momentos estresantes en nuestra vida. De acuerdo a su investigación, valoración cualitativa e interpretativa, hubo una mejoría del bienestar emocional, ganando autoconfianza, reduciendo el aislamiento, la timidez, además hubo un aumento de expresión auténtica personal de acuerdo a la evolución de las sesiones fomentando así la cooperación grupal, por lo que se consiguió al mismo tiempo, cooperación, soporte emocional del grupo y mayor unidad.
Si exploramos la adultez mayor, tal como lo indica Denis y Casaris (2014), la musicoterapia ayuda a mejorar su calidad de vida, suscitando sentimientos, emociones y situaciones que han podido estar olvidadas. Por lo que permite acceder a estar de ánimos positivos. Además este autor utilizó la improvisación musical para que estas personas puedan utilizar su creatividad y recrear emociones que no expresan en su día a día. Del mismo modo, en estas sesiones se encontraron con momentos de alegría, de acuerdo a la canción que ellos escuchaban. Por otro lado, las sesiones ayudaron a la concentración ya que tenían que escuchar diversas melodías lo que ayuda a posicionarse en el presente y ayuda al bienestar emocional.

Conclusiones
Se concluye que la musicoterapia aporta diferentes tipos de beneficios, aportando muchas variantes positivas emocionales, desde bebés hasta adultos mayores la musicoterapia nos da la oportunidad de reconocernos, afirmar nuestra confianza, reforzando la comunicación, la expresión personal y ayuda en grupo. Por otro lado, si reconocemos e indagamos más en los elementos básicos musicales como lo son el sonido, ritmo, melodía y armonía, podemos ahondar en los efectos que cada uno tiene en nuestro organismo físico y emocional, ya que sus propiedades y efectos musicales resuenan de manera independiente y diferente según la necesidad que pueda presentar una persona.
Referencias
Guzmán, M. (2024). Canto Axkanemi: Una propuesta desde la musicoterapia [Diapositivas de PowerPoint]. Diplomado en Arte Terapia. Arte Terapia México.
Olmo Barros, M. J. del. (2009). Musicoterapia con bebés de 0 a 6 meses en cuidados intensivos pediátricos [Tesis doctoral, Universidad Autónoma de Madrid]. Repositorio de la Universidad Autónoma de Madrid. https://repositorio.uam.es/handle/10486/3718
- Poch Blasco, S. (2001). Importancia de la musicoterapia en el área emocional del ser humano. Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 42, 91-113.
Mora Torcal, R., & Pérez, M. (2017). La musicoterapia como agente reductor del estrés y la ansiedad en adolescentes. Artseduca, 18, 212-233.
Gordoa, M. E., Torres, E., del Campo, P., Montoya, B., & Santander, F. (2022). Experiencia de musicoterapia en grupo con adultos jóvenes en un hospital de día. Norte de Salud Mental, 18(67), 80-89.
Denis, E. J., & Casari, L. M. (2014). La musicoterapia y las emociones en el adulto mayor. Diálogos, Universidad Nacional de San Luis. Facultad de Ciencias Humanas.
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