Como lo mostramos en el artículo anterior, el arteterapia está dirigido a todo el mundo, incluido personas con condiciones o diagnósticos diversos. Es por eso que también está enfocado a los niños, de acuerdo a Jean Piaget, es decir entre las edades de 1 a 11 años. Con ellos, se pueden realizar actividades lúdicas muy interesantes, inclusive más experimentales e inmersivas que las que se hacen con los adultos; no obstante; son muy útiles para aliviar síntomas y trabajar diferentes situaciones que se pueden presentar en ellos. La imaginación es vasta para las actividades y complementándolo con la curiosidad propia de estas edades tempranas son perfectas para realizar todo lo que podamos imaginar como facilitadores o terapeutas de arte; siempre y cuando esté bien estructurado, planificado y teniendo un objetivo para ellos. A continuación, veremos ejemplos, beneficios y algunos consejos útiles que nunca faltan.
ACTIVIDADES
Para entender las actividades de arteterapia para niños, primero, y antes que nada, hay que saber los objetivos y qué es lo que queremos para poder trabajar con ellos. Muchos dependen de su edad, su desarrollo cognitivo y psicomotriz. Es muy diferente trabajar con niños de 1 a 4 años que de 4 a 8 por ejemplo. Una vez dicho eso, por ejemplo, para niños de 2 a 4 años, se les recomienda el garabateo, en esta actividad los niños estimulan el movimiento psicomotriz tanto de los dedos, codo, hombro introduciendo el comienzo de una expresión personal y más que nada un placer de movimiento espontáneo. De acuerdo a Martínez (2017), Donald Winnicott, pediatra y psiquiatra, no le interesa tanto el juego (play) del niño, sino su simbolismo, la trama narrativa, además del proceso y la capacidad de jugar. El garabato, el juego libre, no convencional y no reglado nos regala una experiencia introspectiva interesante para poder analizar lo que no podemos expresar con palabras o verbalizando. De esta manera usan toda su personalidad y creatividad que puedan realizar o pensar.
Otra actividad que disfrutan mucho los niños,de 4 a 8 años (recomendable) son los títeres, esta vez cuando tengan desarrollado un poco más la motricidad fina o contemplar la recreación de manera diferente. Estos “muñecos” o personajes imaginarios y creados por los mismos niños, facilitadores o terapeutas le dan realidad a muchas historias que ellos nos quieren contar. De acuerdo a Fernández (1995), estas actividades son siempre placenteras para los niños, que se entregan a ellas con alegría, espontaneidad y con una alta dosis de creatividad. Esta actividad incrementa la creatividad, y ayuda a acompañar y transitar situaciones del día a día como por ejemplo la separación de los padres, nacimiento de un hermano, muerte de un ser querido, mudanza y otras cosas más.
BENEFICIOS EN LOS NIÑOS
¿Qué beneficios nos trae el arteterapia para los niños? ¿Qué sentimientos o emociones afloran en ellos? Pueden ser muchos. Existe desde el desarrollo psicomotriz, es decir el la relación entre las funciones mentales y movimientos, el desarrollo perceptivo (ver, tocar, oler, y todas las experiencias que incluyan sus sentidos), además de todo esto, estimula la coordinación entre el ojo y el movimiento manual, desarrollando un control de actividad manual de manera objetiva y ordenada. De acuerdo a López (2020), ayuda a conocerse y entenderse a sí mismo, a tomar decisiones desde muy pequeños, desarrollar la sensibilidad, mejorar las relaciones interpersonales, es una forma de desahogo y desestresarse. Es interesante como el arte es muy beneficioso puesto que ayuda a experimentar emociones, liberarlas y aceptarlas
Por ejemplo, para los niños dentro del espectro austista, de acuerdo a Antonio (2020), de manera literal, plantea que la experiencia artística tiene como característica permitir integrar diversas funciones por ejemplo al trabajar con imágenes se logra expresar diferentes experiencias simbólicas sin tener que ponerlos en palabras, como los sueños, fantasías, recuerdos. Se logra transformar, revivir o reinterpretar las mismas. Por otro lado, en la obra se proyecta la experiencia de vida del autor. Además, la expresión plástica beneficia la liberación de emociones o pensamientos contenidos. Ayuda a abordar situaciones conflictivas sin demasiada ansiedad. De la misma manera, existe una disminución de las defensas: el arte es menos susceptible de controlar en el cual salen a la luz cosas inesperadas. Igualmente hay una experiencia gratificante: el momento creativo por lo general resulta placentero, de esta manera beneficia a la motivación del proceso terapéutico. Y por último, hay un sentimiento de permanencia: la obra creada implica una experiencia, lo cual permite revivir los sentimientos y emociones que tuvieron al crearla con solo volver a mirarla.
CONSEJOS DE ESPACIOS PARA PADRES, EDUCADORES, TERAPEUTAS Y FACILITADORES
Los consejos que se les puede dar tanto a los padres como educadores, terapeutas y facilitadores como experiencia propia, primero es tener un lugar en donde los niños puedan sentirse cómodos, con espacios libres, de mediano a grande, con lugares donde puedan lavar, asear y sobre todo depositar todos los materiales de manera ordenada, por ejemplo poner en tapers tanto los pinceles, hojas, cartulinas, plastilina, témperas, etc. Todo el material que se vaya a utilizar. Por otro lado, el ambiente debe estar super bien aireado, es decir con ventanas medianas a grandes ya que los materiales que se utilizan a veces pueden tener ingredientes o similares que contengan componentes tóxicos y para ello debemos de darle lo mejor para que puedan estar en un ambiente agradable y saludable, Por otro lado, si es posible usar mandiles, papel toalla, toallitas húmedas y materiales de limpieza para posibles accidentes que puedan ocurrir.
CONCLUSIÓN
Para trabajar con niños y el arteterapia puede ser muy interesante, mucho depende de la edad con las que trabajamos ya que de ello dependerá la actividad, materiales, ambiente y técnicas con las que se trabajará. Por ejemplo, la actividad de garabateo nos ayudará en edades tempranas no solo a trabajar la psicomotricidad sino también la expresión de los niños. Donald Winnicott nos ayuda a explorar mucho más de esta actividad y trabaja sobremanera sobre esta actividad. Por otro lado, los niños con espectro autista nos pueden sorprender con sus producciones artísticas muchas veces, y tenemos que saberlos entender, escucharlos o simplemente atenderlos y acompañarlos en su exploración creativa. Finalmente, el ambiente es importante para trabajar ya que nos da un lugar para poder desarrollar las actividades de manera tranquila, sin dificultades y con los objetivos a fin de cuentas bien producidos y desarrollados.
Referencias:
Fernández, M. (1995). Títeres en la clínica o el regreso de la Preciosa. Lugar Editorial.
Martínez Loné, P. (2017). El garabato de Winnicott y su uso inspirador en arteterapia. Papeles de Arteterapia y Educación para la Inclusión Social, (14), 53-61. http://dx.doi.org/10.5209/ARTE.57570
López Monzón, L. F. (2020). Arteterapia: Beneficios emocionales en niños de Hogares de protección (Tesis de maestría). [Universidad Panamericana]. Guatemala.
Antonio, B. (2020). Beneficios del arteterapia en niños con trastorno del espectro autista (Trabajo de integración final). Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires, Facultad de Psicología y Psicopedagogía.
Autor: Daniel Trelles
Artista visual, docente y facilitador de talleres
con herramientas terapéuticas
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